Las verdades y lujos que se quieren ocultar en Tocorón

Las verdades y lujos que se quieren ocultar en Tocorón 1

La cárcel de Tocorón, ubicada en el estado Aragua, conocida por ser el hogar de “El Niño Guerrero” y ahora por ser más que una cárcel, una pequeña ciudad en la que los privados de libertad no son controlados por el Estado, sino por los llamados “líderes negativos” que tienen más poder de fuego inclusive que los guardias.

Por Jesús Medina Ezaine / Dolar Today

Esta investigación conllevó a la detención de un corresponsal italiano, Roberto Di Matteo, otro de origen Suizo, Filippo Rossi y del reportero gráfico venezolano, Jesús Medina Ezaine; en dicha cárcel por orden del director del penal, Rigoberto Fernández, quien tras permitirles pasar, los detuvo y acusó de “intentar ingresar equipos audiovisuales para desprestigiarnos en el mundo“.

Pese a que los corresponsales le habían advertido antes de ingresar que llevaban consigo equipos audiovisuales y este les diera permiso de entrada, Fernández los detuvo para que posteriormente el Director Nacional de Prisiones llagara con cámaras de video para grabarlos y fotografiarlos. Sin embargo un fiscal del Ministerio Público advirtió a ambos funcionarios que la detención era ilegal, “el día de mañana estarán en libertad, porque no han cometido ningún delito, así que esta detención no procede“.

Posteriormente fueron entregados al destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) dentro de Tocorón, cuyos efectivos no estaban de acuerdo con la detención, y en ese lugar el director de la cárcel les ofreció dejarlos en libertad a cambio de 50.000 euros, hecho que rechazaron inmediatamente los corresponsales.

Una vez en libertad y con sus equipos de regreso, los reporteros lograron recabar parte del material que tomaron durante su visita, además de fotografías tomadas por funcionarios del sistema penitenciario para tratar de mostrar evidencias de que ingresaron al penal sin permiso.

Dentro de este recinto penitenciario, el cual está diseñado para una población de 800 privados de libertad, en la actualidad, pernotan en el mismo un numero extraoficial de casi 8.000 internos, más de 2000% de lo que debería tener.

El mismo está controlado por un líder negativo, mejor conocido en el lenguaje delincuencial como “Pran”, quien es el que da las órdenes adentro de la cárcel y es apodado como “El Niño Guerrero” un personaje que en los estatus sociales más bajos de Venezuela, lo ven con un héroe, otros lo observan como el Pablo Escobar de “Tocorón” solo por intentar mantener “la mejor calidad de vida” posible para los privados de libertad.

A pesar de que en las cárceles del mundo no está permito que los reclusos tengan teléfonos celulares, vehículos, accesorios como relojes, cadenas, gorras, entre otros, en Tocorón inclusive hay un campo de beisbol, parque infantil, un zoológico, tiendas de abastecimiento de alimentos, consultorios odontológicos, cyber, discoteca, área de conciertos y eventos, kioskos con ventas de licor, Piscina, guardería infantil, “BankTokio” sembradíos de plátanos y marihuana, alquiler de llamadas telefónicas, taller mecánico” motocicletas, antenas satelitales de televisión de DIRECTV y CANTV, loterías llamadas “parley”

También cuenta con seguridad interna y sus propias leyes para los prisioneros, garitas negativas, que se colocan para que los reos no se escapen del centro penitenciario y cuidar los sembradíos.

En las gráficas obtenidas por los corresponsales se observan distintos “gariteros o pistoleros” con armas de diferentes calibres en la mano mantienen el control de la población, mientras que los denominados “luceros” reciben y ejecutan órdenes directas del “Pran”.

Además, se evidencia la gran cantidad de antenas de televisión por cable, hombres en motocicletas y negocios de distintos tipos.