El viernes habitantes de Guanare, estado Portuguesa, recibieron las bolsas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), la mismas que tenían meses sin recibir pero lo que más sorprendió a la población fue el estado en el cual llegaron los alimentos distribuidos por el propio Gobierno.
Vecinos de la entidad denunciaron que los artículos llegaron vencidos, deteriorados y llenos de insectos. Razón por la cual tuvieron que ser desechados, ya que no estaban aptos para el consumo humano, como lo debería de garantizar el Estado.

