Sin dinero ni acceso a productos básicos, Venezuela vuelve al trueque

Sin dinero ni acceso a productos básicos, Venezuela vuelve al trueque 1

“Cambio arroz por jabón en polvo o blanqueador o si tiene aceite le doy un kilo de pasta, la idea es que todos ganemos”, exclama Pablo, un vendedor informal quien deambula por las calles de Caracas.


El hombre, alto y delgado, camina por el oeste y centro de la cuidad ofreciendo canje. “Me va bien porque intercambio un kilo de arroz por kilo y medio de jabón en polvo y un kilo de azúcar por dos de caraotas (frijoles negros). Hago ofertas y la gente negocia conmigo”, dijo a Infobae.

Junto a su sobrino Anderson viaja todos los días desde los Valles del Tuy (suburbio popular) y llega a la capital, “que es donde están los reales (dinero) para poder hacer negocios y comer”.

Pablo asegura que tiene acceso a comida que distribuye el gobierno en su comunidad, con cierta regularidad. “Somos los más pobres de los Valles y nos cae platica y cajas de comida, ya no es tan frecuente como antes pero si tenemos. Comemos y hacemos cambios de mercancía seca por artículos de limpieza que son muy caros”, dijo a Infobae.

Anderson interviene y dice que “una profesor que me cambia cosas me dijo que esto se llama trueque y que es algo que se usaba hace muchos años. Con Maduro llegó el truque y el billete”, dice, entre risas, el pre adolescente de 11 años.

Los comerciantes informales dijeron a Infobae que los productos que más cambian son el litro de aceite, el arroz, las pastas, latas de atún y el azúcar. Todo en empaques de un kilo. Pablo señala que cuando necesita dinero revende el jabón en polvo o las cremas dentales: “Me dan unos 80.000 bolívares (4 dólares) por cada bolsa de kilo y medio de detergente”, eso está muy bueno.

Asegura que también negocia con dinero en efectivo, “cuando en Caracas me pagan algo con la combinación de productos y de billetes, yo vendo el efectivo. Si doy Bs. 10.000 (0.5 dólares) cobro 20.000 (1 dólar) mediante transferencia bancaria. En donde vivo hay pocos bancos y muy pocos billetes así que la gente me compra mi efectivo para pagar los gastos de los autobuses que van a Caracas. Hay otros que compran frutas o verduras que son más baratas si se pagan en efectivo. Todo es un negocio”.