Guaidó decepciona a Venezuela, según Diario PanAm Post

Guaidó decepciona a Venezuela, según Diario PanAm Post 1

El presidente Trump supuestamente está perdiendo confianza en que Juan Guaidó, el líder legítimo de Venezuela, pueda derrocar al dictador socialista Nicolás Maduro, y está en consecuencia considerando opciones más fuertes para lograr este objetivo. Ha pasado casi un año desde que Guaidó asumió el cargo de presidente interino de Venezuela y desde que Estados Unidos inició una de sus campañas de sanciones más rápidas y fuertes para derrocar al tirano.

Sin embargo, Maduro todavía tiene secuestrados a casi 30 millones de mis compatriotas venezolanos. El sistema socialista, aunque recientemente relajado, continúa matando personas inocentes todos los días. El único camino que queda a seguir es que los venezolanos reemplacen a Guaidó por alguien que esté dispuesto a trabajar en términos transparentes con Estados Unidos y nuestros aliados cercanos en la región, Colombia y Brasil.

Trump tiene razón en desconfiar de Guaidó y tiene opciones para terminar con la amenaza que el régimen de Maduro representa para Estados Unidos. No obstante, esto no será fácil y requerirá que Trump y su equipo utilicen el poder diplomático y militar de Estados Unidos.

Lamentablemente, hay más razones para ser pesimista que optimista sobre el futuro de Venezuela. El resultado más probable es la consolidación de una segunda dictadura al estilo de Cuba, pero que, a diferencia de la isla, tiene acceso a reservas de petróleo y recursos naturales prácticamente ilimitados, incluyendo oro, coltán y uranio. Maduro no es solo un dictador, es el líder de un grupo de narcotraficantes y terroristas internacionales. El está respaldado por intereses malvados, poderosos y bien financiados como Cuba, Irán, Rusia y China. Más importante aún, grupos narcoterroristas como las FARC, el ELN e incluso los carteles mexicanos y Hezbollah operan libremente en un territorio muy extenso para exportar cocaína a los Estados Unidos.

Esta desesperanza puede ser sorprendente para muchos, ya que, a principios de este año, todos declararon que el régimen de Maduro estaba a punto de caer. Pero no para mí, un venezolano que ha aprendido sobre lo que Maduro puede y no puede hacer y lo que lo mantiene en el poder. He estado diciendo desde que Guaidó asumió el cargo en enero que el reconocimiento internacional y las sanciones eran pasos positivos pero insuficientes para derrocar a la dictadura de Maduro, y que Guaidó tenía que estar listo para pedir apoyo militar internacional. En mayo, dije que alguna forma de acción militar internacional era la única forma que quedaba para restaurar la democracia y salvar la vida de millones de venezolanos.